Cartonajes Vallés reafirma su compromiso medioambiental con la tecnología eléctrica de Baoli

En Cartonajes Vallés son conscientes de que el packaging no solo protege y resguarda el producto durante su transporte, sino que es un elemento decisivo en el momento de la compra. Frente a un competidor, quien tiene un envase más atractivo, gana. Y precisamente, en las instalaciones de Cartonajes Vallés, una de las compañías más grandes y automatizadas en el sector de Cataluña, todo parece apuntar directamente a ello: cuidar y mimar el embalaje es un asunto prioritario.

“Desde el envase más pequeño hasta el embalaje más robusto, nuestro esfuerzo está enfocado a productos de todo tipo. Pero nuestra preocupación va más allá y pasa por el respeto del medio ambiente, ya que nuestros productos se pueden reciclar al 100%. Tenemos un fuerte compromiso con el entorno. Por eso, en Cartonajes Vallés, invertimos en innovación para conseguir productos que se rijan por criterios sostenibles. Un ejemplo son las materias primas. Todo el cartón que utilizamos es reciclable, tal como indica el RECIPAP impreso en todos nuestros embalajes”, detallan desde Cartonajes Vallés.

 

Esta filosofía de respeto, no solo por la calidad del producto sino también por su huella ambiental, llevó al equipo a plantearse cómo seguir extendiendo este compromiso en el proceso de distribución y almacenaje. Para conseguirlo, promover un reemplazo de máquinas de combustión interna por otras de alimentación eléctrica era esencial. Fue Baoli, quien ya realizaba trabajos de mantenimiento en las máquinas a través de su distribuidor oficial en Lleida, el proveedor de intralogística escogido. “Nos decidimos por Baoli por el servicio y la atención personalizada y exclusiva que ofrecen al cliente”, expresan.  

Con más de 50 años de actividad, en Cartonajes Vallés la estrategia logística es clave ya que permite dar fluidez al dinámico sistema de producción. Ocho líneas de fabricación de última generación transforman la materia prima, aplican las últimas técnicas de impresión y dan forma a nuevos modelos de envases y embalajes, siempre eficientes. Desde el más pequeño al más robusto. “El objetivo final del proyecto era mejorar la producción y contribuir a favorecer la expansión de la empresa. La logística ayuda a agilizar la productividad ya que, incide directamente en la movilización de mercancías dentro de fábrica, evacuación y traslado de embalajes, expediciones del material flejado y paletizado”, detallan.

Autonomía, un funcionamiento infalible y una maquinaria limpia fueron algunos de los requisitos que Cartonajes Vallés estableció para seleccionar sus nuevos modelos de manutención. Hoy las cinco carretillas eléctricas Baoli KBE 25 y las transpaletas eléctricas EP12-WS reducen al máximo las emisiones y mejoran la operatividad dentro de la fábrica.

Una robusta flota sin emisiones

Las carretillas elevadoras eléctricas de 4 ruedas de la serie KBE con alimentación de 48 V garantizan la máxima productividad y rendimiento dentro de las instalaciones de Cartonajes Vallés. En la cabina, las máquinas destacan por ofrecer una conducción cómoda y ergonómica, con una excelente visibilidad. Su concepto ha sido pensado para potenciar al máximo el rendimiento y la disponibilidad, ya que están equipadas con frenado eléctrico automático cuando se libera el acelerador, un mecanismo que permite recuperar parte de la energía de frenado para devolverla a la batería en forma de energía eléctrica. Siempre con cero emisiones.

La transpaleta eléctrica EP12-WS de 1,2 toneladas es una máquina perfecta para el trabajo diario dentro de las instalaciones de la compañía. Permite desplazar cargas de forma rápida, con increíble eficiencia y a un limitado coste. Su batería de iones de litio de 24V-20Ah le ofrece unos tiempos de carga bajos, alta eficiencia y hasta 3 horas de trabajo continuo con una sola recarga.

Contar con maquinaria de intralogística robusta, fiable y limpia es clave para el desarrollo de una actividad comercial incesante. Y la nueva flota Baoli de Cartonajes Vallés ahora lo hace posible. “Nuestro distribuidor Baoli, Carretillas del Segrià, realiza los trabajos de seguimiento, asistencia y asesoramiento. Algo que hace que estemos satisfechos tanto con la marca como con el servicio prestado. Desde hace cuatro años existe una relación comercial, personalizada a nuestras necesidades, que se consolida cada día. Por todas estas razones, no dudaríamos en recomendar la marca, las soluciones y el servicio prestado”, concluyen.